Orígenes de la sociedad de brujos chilotes: la Mayoría y su influencia sobre la organización social del archipiélago de Chiloé en la época de la Colonia. (Camilo Reyes)

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  1. Introducción.

(a) Algunos antecedentes de la conquista:

-En 1540, Alonso de Camargo diviso las costas de Chiloé mientras realizaba al Perú (por un viaje a través del Estrecho de Magallanes).

-Unos años después, Pedro de Valdivia organizo una expedición para recabar información geográfica, por lo cual puso al mando de la expedición a Francisco de Ulloa, quien llego al canal de Chacao en 1553, recorriendo las islas del archipiélago (de este modo es considerado el primer europeo en visitar Chiloé).

-En 1558, Juan Fernández Ladrillero ingresa a los canales de Chiloé tomando contacto con los aborígenes (huilliches araucanos en el norte y chonos desplazados hacia el sur por los araucanos) que dominaban la zona.

-El mismo año, García Hurtado de Mendoza inicia una nueva expedición que tomo posesión de las Islas en nombre de la Corona.

-En 1567, comienza el proceso de conquista de los territorios y de la población nativa. Se funda una ciudad con el nombre de Castro. La Isla Grande fue bautizada como Nueva Galicia, nombre que posteriormente seria cambiado por el nombre huilliche “Chiloé”.

 

(b) Algunos antecedentes de la colonia:

-Luego del desastre de Curalaba en 1598 (malocas en que los mapuches vencieron y mataron al gobernador de Chile, dejando a todas las ciudades, entre el rio Biobío y el canal de Chacao, destruidas y abandonadas), Chiloé quedo aislado de las demás posesiones territoriales españolas. Los españoles que quedaron aislados debieron quedarse en la Isla debido a la importancia estratégica que representaba para la Corona la posesión de estos territorios.

 

 

  1. Sistema de creencias mágicas de los habitantes de la Isla Grande.

Religiosidad aborigen.

 

Prácticamente todo el sistema de creencias religiosas y las prácticas chamánicas fueron introducidas en la Isla por medio de la etnia y cultura araucana huilliche: (a) concepción de mundo: todo lo existente en la naturaleza tiene y se encuentra animado por un espíritu: animales, arboles, plantas, volcanes y cometas. (b) creencia en la existencia de espíritus benignos y malignos: (b1) Entre los espíritus favorables se encuentra uno principal (adquirido mas tardíamente tras la influencia del cristianismo), llamado Ngenechen. Este era un ser superior de características tanto masculinas como femeninas, que participaba de la vida de los hombres (tanto por iniciativa propia como por las rogativas de los hombres), sin por ello considerarse omnipotente ni omnisciente. Los diversos y restantes espíritus benignos tenían una diversa importancia dependiendo de su carácter regional, local y familiar. Los antepasados también se convertían en espíritus, especialmente los jefes y guerreros, de igual modo que los machis al fallecer se convertían en machis celestiales.

(b2) Entre los espíritus desfavorables, malignos, que combaten a las fuerzas benignas, los que se agrupaban bajo el principio del mal recibían el nombre de wekufü: fuerzas y espíritus invisibles que hacían daño y que también eran causa de enfermedad y de muerte. Los wekufü pueden actuar por cuenta propia, independientemente y usando su propio poder, pero lo más habitual es que se encuentren bajo el control de algún kalku o brujo hechicero. En esta relación de control, el kalku podía perder la vida si sus poderes no eran suficientemente fuertes para controlar las fuerzas malignas que buscaba dirigir hacia sus víctimas.

(c) los brujos hechiceros, los kalku: mediante la participación de un kalku, un wekufü podía asumir diversas formas materiales y espectrales tales como: (1) animales en una variedad amplia, que podían aparecer en lugares inesperados, tener tamaños distorsionados, ser deformes y poseer características antinaturales. Dos ejemplos de estos animales antinaturales son: (i) el chonchón, que es un ave con cabeza humana (la cabeza de un brujo), y (ii) el waillepen, que es una combinación monstruosa entre una oveja y una vaca. (2) Los wekufü podían asumir también la forma de fenómenos naturales extraños (fenómenos considerados como malignos), tales como los cherufe, bolas de fuego, cometas o estrellas que caían del cielo. (3) También en este sistema de creencias, se creía que los wekufü podían materializarse al convertirse en espectros y fantasmas: en espíritus ancestrales que habían sido contaminados por el mal y controlados por un brujo, tales como los witranalwe y los anchimallén. Ambas formas espectrales atacaban de noche y succionaban la sangre de sus víctimas.

(d) los chamanes mapuche, los machi: como ya mencionamos anteriormente, las personas que ejercían un control sobre las fuerzas malignas eran llamados kalku, y en su contraparte, quienes usaban las fuerzas y espíritus celestes se llamaban machi. El machi ocupa un lugar importante en el sistema religioso mapuche. Esta persona está dotada de poderes espirituales y psíquicos especiales que le permiten tomar contacto con el mundo celeste y comunicarse con los espíritus usando (i) el trance y (ii) la posesión como medios de comunicación. Este estado comunicación espiritual se alcanzaba mediante la autosugestión, el golpeteo rítmico de su tambor, el kultrun [que simboliza el universo], la danza, la aspiración de tabaco y el consumo ciertos alucinógenos que les permitían alcanzar estos estados alterados de conciencia que permiten el contacto. En sus rituales, el machi se encontraba siempre apoyado por espíritus auxiliares que generalmente eran los espíritus de sus ancestros. Podían suceder básicamente dos cosas, para el contacto y la comunicación: (i) en el trance, el alma del machi salía de su cuerpo en un viaje de ascensión celeste que lo comunicaba con el espíritu superior,  Ngenechen. (ii) En el caso de la posesión, el espíritu auxiliar entraba en el cuerpo del machi, hablaba por su boca y también podía responder preguntas, con el fin de administrar justicia y medicina -a veces, determinado culpables del males efectuados a personas o la comunidad.

El machi tenían algunas funciones sociales importantes que no podemos dejar de explicar, si luego queremos comprender la crisis y el fenómeno de desestructuración y destrucción de la estructura chamánica de conocimiento tras la llegada de los evangelizadores hispano-criollos: (i) combatir a las fuerzas malignas, evitar el daño que provocaban y restaurar la salud mediante rituales mágicos curativos. (ii) Establecer una buena relación con los espíritus ancestrales, pues establecer una relación conflictiva con ella podía ser perjudicial a la comunidad, al punto de poder generar tensiones sociales. (iii) Encabezar, en el marco de la ceremonia del Nguillantún [rito religioso mapuche que funciona como conexión con el mundo espiritual para pedir por el bienestar, fortalecer la unión de la comunidad y agradecer los beneficios recibidos]. Esta ceremonia consistía en un sacrificio y posterior rogativa de la comunidad para pedir un favor especial a Ngenechen. Generalmente se realizaban después de haber ocurrido alguna calamidad social: malas cosechas, sequias o excesos de lluvias. En esta ceremonia, es el machi quien se comunicaba con Ngenechen, para después de salir de su trance comunicar su disposición favorable o desfavorable ante la solicitud de la comunidad.

Otro elemento clave del machi es el rewe [poste sagrado de madera, enterrado con una cierta inclinación hacia atrás, que puede ser de canelo, laurel o maqui, que en su parte superior y posterior tenia tallada una figura humana, y que por delante tenía una serie de escalones que permitían al machi subirlo], que era usado para entonar plegarias y alcanzar el éxtasis. Los machis eran los únicos autorizados a subir sobre él, esto debido a su carácter sagrado.

Para sanar a los enfermos, los machis recurrían a otra ceremonia denominada machitún que consistía en la realización de una serie de ritos mágicos de poder curativo, en el uso del humo del tabaco y otros instrumentos como el kultrun y sonajeros, para de este modo convocar a sus espíritus ancestrales familiares a combatir bajo su dirección contra las fuerzas malignas, en una lucha de orden espiritual. En este estado de trance podían averiguar la naturaleza de la enfermedad y derrotar a los espíritus malignos. Al salir del estado de trance los machis podían ser interrogados con respecto al origen de la enfermedad y también el nombre del causante. Debido a las venganzas familiares que podía llegar a causar tal revelación, muchas veces los machis se guardaban esta información. Por ende la función principal de esta ceremonia consistía en: (i) averiguar la naturaleza del mal; (ii) determinar el tratamiento a seguir y las medicinas a tomar. Con respecto a la efectiva curación promovida a través de estos sistemas mágicos por las culturas chamánicas, existen una infinidad de casos documentados de efectiva curación, de un lado, mientras que de otro, estudios que afirman que uno de los componentes importantes de la curación, radica en el acto mismo de la medicación, independientemente de su contenido, pues este acto ayuda a adquirir un sentimiento de dominio y control de la enfermedad en los pacientes, superando las autolimitaciones impuestas por las condiciones de las enfermedades, superándolas por medio del mismo sistema inmunológico.             Inclusive, en ese mismo sentido, el mismo acto de diagnosticar una enfermedad produce un cierto efecto curativo, de cura por la palabra (logoterapia).

Por lo que podemos ver hasta aquí los machis cumplían una doble función social, como encargados de administrar la medicina y la justicia. Entre otros elementos mas relacionados con las funciones de los machis hemos querido destacar estos con el fin de delimitar este breve ensayo al entendimiento de las causas del surgimiento de una sociedad de brujos chilotes, sociedad que ha diferencia de otras sociedad de brujos registradas en America y el mundo, lograron salir de la clandestinidad a la que se encontraban sometidas estas sociedades para ocupar incluso funciones administrativas en Chiloé.

 

 

III. Desestructuración del sistema chamánico

y emergencia del poder de los brujos hechiceros

 

  1. Este proceso de desestructuración del sistema chamánico comenzó con la conquista de los españoles y el proceso de evangelización de los nativos durante los siglos XVII, XVIII, XIX. En un primer periodo, la evangelización fue promovida por medio de las compañías de mercedarios y franciscanos que estuvieron a cargo de realizar la labor espiritual de la Corona. Tras el levantamiento indígena de 1598, y en plena situación de aislamiento en que se encontraba Chiloé con respecto al reino, se produjo un estrecho contacto entre la población española y la población indígena, lo que produjo una primera, e intensa oleada de mestizaje, a la vez que se desarrollaron dos fenómenos dependientes: (1) por un lado, los indígenas fueron rápidamente convertidos al cristianismo; y (2) de otro lado, los españoles, en su esfuerzo de adaptarse a las duras condiciones climáticas, geográficas y económicas del archipiélago, adoptaron gran parte de la cultura de los indígenas con quienes convivían estrechamente. Esta fusión cultural dio origen a una cultura mestiza compartida tanto por indígenas como por españoles, adoptando estos últimos diversas formas de sociabilidad típicas de la cultura huilliche, como los cahuines, que eran fiestas en las que se comía y bebía abundantemente durante varios días e incluso semanas. Todo esto al punto de que la evangelización de los nativos se realizaba por medio de la lengua huilliche, el vicuche. Esta lengua era que principalmente se ocupo en la Isla hasta a lo menos el siglo XIX –al punto de que el español cayó en desuso. Esto significa que si podemos hablar de un éxito en la empresa de evangelización, es solo gracias a que esta dio origen a un fuerte sincretismo de la cultura mapuche, sobre todo con las imágenes cristianas. Esta adopción del cristianismo por parte de los indígenas no significo el sometimiento de su propia cultura, sino que más bien la conservación de gran parte de su pensamiento mágico.

Esta primera época de evangelización se dio sobre la base de grandes dificultades operacionales: la carencia de frailes y curas, dispersión de la población, carencia de caminos adecuados, un agitado mar que rodea a la Isla, constantes lluvias y fuertes vientos. Tras la llegada de los primeros jesuitas a la Isla en 1608, estos realizaron la primera iglesia en Castro para evangelizar a los nativos, y luego fueron haciendo capillas por todo el archipiélago (hasta el punto de que para 1767 ya había 79 capillas construidas). Frente a las condiciones de dispersión de la población y escases de sacerdotes, estos adoptaron la estrategia de la misión circular, que consiste en hacer circular a los pocos sacerdotes entre las diferentes comunidades, sobre la base de las capillas construidas en cada uno de los pueblos indios. También en razón de suplir las ausencias temporales de sacerdotes, ellos mismos crearon la institución de los Fiscales, quienes ayudados por los Sotafiscales, quedaron a cargo del cuidado y la limpieza de las parroquias, conformando los cantones de misa. Junto a ellos, estaban los Patronos y Vicepatronos a quienes se destinó el cuidado de los altares y las imágenes que se ocupaban en las procesiones.

Los jesuitas también instituyeron la celebración de fiestas religiosas, donde las cofradías indígenas jugaban un papel importantísimo. Estas cofradías fueron organizadas bajo el nombre de Cabildos con Supremos y Supremas, compuestos de niños y jóvenes que no pasaban de los 20 años, y tenían cargos y funciones específicos en la cobertura de sus funciones dentro iglesia. Ya a principios del siglo XVII, el culto de los Santos Patronos se había extendido por toda la Isla, y es en relación a estos santos protectores que se realizaban las fiestas de la comunidad, fiestas en las cuales desarrollaban su sincretismo ocultando o disfrazando su ceremonia del Nguillantún con ropajes cristianos, por medio de las fiestas religiosas cristianas. Si en alguna medida los jesuitas fueron tolerantes por necesidad con la religiosidad mapuche, o menos represores de las costumbres nativas asociadas al sistema de conocimiento chamánico, luego de su expulsión en el año l767 (ya en pleno siglo XVIII), al tomar el control del orden religioso, los franciscanos del Colegio San Ildefonso de Chillan. Estos nuevos obispos fueron menos tolerantes con las tradiciones consideradas paganas e incivilizadas y esta orden contribuyo a separar a los sacerdotes de las comunidades. Se le dio un nuevo impulso a la fiesta de los Santos Patrones con la introducción de numerosas imágenes votivas. En 1778 se termino comprometiendo a los pueblos de Caguach, Apiao, Alao, Chaulinec y Tac a darle culto a la imagen del Divino Jesús Nazareno.

Se realizaban también, varias semanas antes de las fiestas patronas las dos ceremonias de Nombraciones de Supremos y Supremas que integraban los cabildos juveniles: la primera en que los Supremos y Supremas, autoridades del Cabildo dejaban sus cargos disponibles, y una segunda ceremonia en que asumían formalmente los cargos, los nuevos Supremos y Supremas, esto ante la presencia de un sacerdote. Los Supremos y Supremas desfilaban en las fiestas patronales con gran solemnidad.

De este modo se lograron los acoplamientos entre religiosidad mapuche y religiosidad cristiana: existe una gran similitud entre existente entre el culto de los Santos Patrones y los antiguos Nguillantunes de los mapuche-huilliche (que por razones de espacio no podemos explicar). Estas fiestas presentaban elementos principales de aquellas grandes rogativas colectivas, como lo son por ejemplo, la banda de músicos que tocaban en las romerías, etc.

Debemos reconocer en este punto, que entre el siglo XVIII y XIX, este acoplamiento entre religiosidades, fue lentamente desarrollándose contra el propio sistema chamánico pues tanto jesuitas como franciscanos fueron prohibiendo a las practicas mágicas de los machis [que constituían un universo aparte, se puede decir, de el emprendido en los Cabildos], pues se desarrollo una represión sistemática de algunos elementos fundamentales del sistema chamánico tales como los usos de amuletos, así como también la práctica de curaciones chamánicas, a lo menos despojando a las curación chamánica de su expresión y contenido místico, supernatural, por lo cual los machis tuvieron que sobrevivir como simples médicos, bajo la depuración de su contenido trascendental y su enseñanza. Para terminar reemplazando las funciones del ejercicio de la justicia, y de la parte mística de la curación chamánica, por la justicia real de la Corona, en un sentido político, y por la medicina occidental que comenzó a penetrar la cultura nativa.

 

  1. Sin embargo, a medida que se producía desestructuración ideológica del sistema natural chamánico y se comenzaba a concretar el exitosamente el proceso de evangelización, quienes empezaron a cobrar una mayor importancia, principalmente debido a la escases de sacerdotes y médicos en Chiloé, fueron los brujos hechiceros, los anteriormente llamados kalku, que ya pertenecían al mundo clandestino, y por ende no sufrieron mayormente las consecuencias de la descomposición del sistema chamánico. El factor que explica la emergencia de la brujería de Chiloé, es el impacto provocado por la evangelización: con la persecución de las prácticas y ritos mágicos, la desaparición de las ceremonias religiosas, el desplazamiento de los machis, se concreto la destrucción del sistema chamánico. Por lo que indirectamente, el cristianismo potencio el desarrollo de los hechiceros. Estos aumentaron su poder e influencia sobre las comunidades indígenas, ya que asumieron nuevas funciones en los ritos curativos mágicos, de fertilización y adivinación, autorregulación de la brujería y también en la administración de la justicia.

Los hechiceros también ayudaron a hacer sobrevivir antiguas prácticas mágicas como depositarios de ese conocimiento.

Debemos entender aquí el proceso político que acompaño las relaciones entre españoles y nativos en el surgimiento del poder de los hechiceros en el siglo XVIII: durante este siglo surgieron nuevas formas de resistencia de las comunidades indígenas. Hicieron un esfuerzo por alcanzar un grado de autonomía política. Los caciques comenzaron a denunciar ante las autoridades los abusos cometidos bajo la institución de la encomienda. Por medio de una larga cadena burocrática, estas quejas llegaron a oídos de la Corona. En el contexto de carencia de jueces, exigieron a la Corona el poder jurídico para administrar su propia justicia, en los pueblos indígenas. Frente a que estas demandas no se veían satisfechas (ni siquiera incluso después de la abolición del sistema de encomiendas), se creó La Mayoría, organización indígena que se desarrollo apoyándose en la brujería, con el objetivo de resistir a la dominación española, tanto en el plano social como en el plano de la cultura. Un ejemplo de ello, es que esta sociedad promovía el rechazo de la evangelización a la vez que del idioma castellano. Se piensa incluso que esta organización levantada por hechiceros en Chiloé, potencio el alzamiento de 1712, así como luego se utilizo la organización para la etapa de resistencia pacífica, dando también soluciones a determinadas necesidades que el Estado no pudo solucionar.  La destrucción del sistema chamánico y su reemplazo por Sacerdotes, Fiscales y Cabildo aumento el poder de los hechiceros, quienes, probablemente, encabezaron movimiento de resistencia huilliche durante el siglo XVIII y XIX.

De este modo se fue afianzando una sociedad de brujos en Chiloé, que poseía una organización a escala mayor, que las de las típicas sociedades brujeriles, a la vez que asumieron características funcionales a la comunidad de la que formaban parte. Para concluir este breve informe sobre el origen de la organización de hechiceros, La Mayoría, quisiera explicar la estructura jerárquica que componía su organización (que tenía bastante similitud con el modo en que fueron organizados los Cabildos religiosos): Rey o Presidente,  Virrey o Vicepresidente, Visitador General, Comandante, Diputado entre otros varios cargos. A pesar de la similitud entre ambas organizaciones, la actividad de los Cabildos se centraba en la fiesta patronal, mientras que la actividad de La Mayoría era permanente. Pero no fue hasta el siglo XIX en que las acciones más importantes de organización se concretarían, pero lamentablemente esto es materia para otro informe, pues ya hemos cumplido explicando su irrupción histórica…

[De acuerdo a la historia tradicional la organización fue creada en 1787, y surgió como una sociedad que no tenía otro propósito que organizar determinados ritos de iniciación a nivel local, adoptando una estructura similar a la de las cofradías religiosas creadas por los jesuitas, aunque se piensa que la organización creció en sí, en sus elementos característicos, solo a partir del siglo XIX, cuando comenzó a asumir funciones de progresivo control y regulación territorial sobre los especialistas que realizan actividades mágico espirituales.]

 

 

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